Empatía... ¿Existe?
Es tristemente frecuente dejarnos llevar por la negatividad bajando nuestra frecuencia vibratoria y llenándonos de una energía negativa que, en lugar de beneficiarnos, nos hunde y deprime.
Leemos muy a menudo que ojalá hubiera humanos con la misma empatía o espíritu de ayuda que los animales... Pero, ¿es eso cierto o es que es mucho más fácil dejarnos llevar y manipular por la negatividad y la crítica? No nos dejemos llevar por la negatividad.
Nunca, nunca, nunca se puede generalizar y nunca debemos consentir que nuestra energía sea negativa ya que así no podemos ayudar. Por un lado debo decir que en el mundo hay gente buenísima y mirando más cerca digo lo mismo y por poner un ejemplo puedo hablar de muchos voluntarios que ayudan en hospitales a niños y adultos enfermos y a sus familias.
Notar la diferencia entre la energía y vibración negativa y positiva es muy fácil. Si te sientes mal, deprimido y todo es horrible es que estás en una frecuencia baja y solo atraerás y actuarás en esa negatividad. Si por el contrario te sientes animada, alegre, feliz y con fuerzas estás en una frecuencia alta, positiva y eso irradiarás creando esa positividad en los demás, esta es la frecuencia válida para crear y ayudar y para conseguirla debes actuar:
- Cuando la "oscuridad" te ha invadido PARA, di STOP y oblígate a recordar situaciones alegres y felices, sensaciones positivas y busca lo bueno de cada situación. . .
No te dejes manipular ni llevar por el pesimismo, tú tienes la palabra, tú eliges. No te creas la negatividad que dicen ni el pesimismo que contagian, NO.
Por otro lado es bueno recordar que cuando alguien nos está intentando explicar lo que le está sucediendo, cómo se siente, y en medio de su explicación le interrumpimos para contarle nuestros problemas, o le juzgamos, hacemos comentarios fuera de lugar, o caemos en la tentación de dar un consejo rápido, en realidad no estamos teniendo una escucha activa. No estamos mostrando empatía, sino que en realidad estamos más centrados en nosotros, en qué vamos a decir, en vez de procurar escuchar y comprender.
Practiquemos empatía mostrando comprensión, asintiendo, haciendo saber a la otra persona que la comprendemos, sin juzgar ni criticar lo que expresa, sino tan solo procurando entender sus emociones.
