Podemos aprender a vivir de una forma mucho más plena y fructífera si
sabemos cómo sacar partido a nuestro cerebro. Elegimos con cual de nuestros cerebros Yo Soy preferimos vivir.
La Dra. Jill Bolte comenzó su carrera profesional dedicada al estudio del cerebro con la idea de comprender la esquizofrenia, enfermedad que padecía su hermano. Una mañana, en diciembre de 1996, un vaso sanguíneo explotó en la mitad izquierda de su cerebro. Durante horas vivío y observó cómo su cerebro se deterioraba, mermando su capacidad para procesar la información. Como ella dice en su libro "My Stroke of Insight" (Plume Editions, 2009).
Dos personalidades:
La Dra. Jill Bolte comenzó su carrera profesional dedicada al estudio del cerebro con la idea de comprender la esquizofrenia, enfermedad que padecía su hermano. Una mañana, en diciembre de 1996, un vaso sanguíneo explotó en la mitad izquierda de su cerebro. Durante horas vivío y observó cómo su cerebro se deterioraba, mermando su capacidad para procesar la información. Como ella dice en su libro "My Stroke of Insight" (Plume Editions, 2009).
En el vídeo, la doctora Bolte nos detalla lo que experimentamos
con cada uno de nuestros hemisferios cerebrales.
Dos personalidades:
Los dos
hemisferios están comunicados a través del cuerpo calloso y más de 300 millones
de fibras nerviosas, pero procesan la información de manera diferente, piensan
y se interesan en cosas distintas, y según ella, "tienen personalidades
muy diferentes".
“El hemisferio derecho trata sobre el presente. Piensa en imágenes y aprende a través del movimiento de nuestros cuerpos. Es el responsable del olor, del sabor, el sonido, de lo que sentimos en el "aquí y ahora", busca las similitudes más que diferencias. Interpreta la información que llega a través de todos los sistemas sensoriales. Es compasivo, cariñoso y comprensivo.
Nuestro cerebro izquierdo piensa de forma lineal y metódica, es el hemisferio de la intuición, de la creatividad, de lo sensorial, analiza detalles, clasifica toda la información, contiene nuestra memoria del pasado y la proyección de nuestro futuro. Trabaja con el lenguaje, es crítico con sus juicios y categoriza y ordena los detalles ", explica la Dra. Taylor.
“El hemisferio derecho trata sobre el presente. Piensa en imágenes y aprende a través del movimiento de nuestros cuerpos. Es el responsable del olor, del sabor, el sonido, de lo que sentimos en el "aquí y ahora", busca las similitudes más que diferencias. Interpreta la información que llega a través de todos los sistemas sensoriales. Es compasivo, cariñoso y comprensivo.
Nuestro cerebro izquierdo piensa de forma lineal y metódica, es el hemisferio de la intuición, de la creatividad, de lo sensorial, analiza detalles, clasifica toda la información, contiene nuestra memoria del pasado y la proyección de nuestro futuro. Trabaja con el lenguaje, es crítico con sus juicios y categoriza y ordena los detalles ", explica la Dra. Taylor.
Según
Jill, todas las personas tienen la capacidad de conectarse con su lado derecho.
No se trata de una experiencia mística o de un momento que sólo se pueda
conseguir a través de la meditación. "Es la elección que hacemos cuando
nos tomamos un tiempo. No podemos apagar el cerebro izquierdo, pero se puede
poner la mente en el tiempo presente… como bailar sólo por diversión", eso
es conectarse con el hemisferio derecho, dijo la doctora.
Algo que
nos puede ayudar:
- Controla tus pensamientos. Enfoca tu mente en
aquello que quieres. Tú no eres tus pensamientos. Nuestros pensamientos están
creados por grupos de células que se conectan entre sí. Nosotros tenemos la
capacidad para generar nuevas conexiones neuronales si los pensamientos que se
generan en nosotros no nos ayudan a crear la vida que queremos vivir. Toma la
responsabilidad de tu vida eligiendo aquellos pensamientos que te dirigen a lo
que quieres, a tu libertad y a sentirte en paz.
- Presta atención a tu "diálogo interno": ¿qué te
estás diciendo? ¿Cómo te hablas a ti mismo?
- Celebra la vida. Muestra tu gratitud por estar vivo aquí y ahora. Disfruta del presente. El pasado ya no existe y ¿quién sabe lo que el futuro nos depara?
- Celebra la vida. Muestra tu gratitud por estar vivo aquí y ahora. Disfruta del presente. El pasado ya no existe y ¿quién sabe lo que el futuro nos depara?
- Cuestiona tu experiencia actual: ¿es esto lo que quiero
pensar? ¿Me gusta este sentimiento que se está produciendo en mi cuerpo ahora?
¿Me gusta lo que está sucediendo en mi vida ahora? ¿Cómo trato a los demás?
¿Cómo me gustaría que me recordara la gente tras mi muerte? ¿Soy amable con los
demás?