Cura para la tristeza: Mustard. Flores de Bach



 Hay un viejo cuento sobre una mujer cuyo único hijo había muerto. 
 

En su dolor ella fue a consultar a un hombre sabio y le dijo:  "¿Qué oraciones, qué encantamiento mágico tiene usted para traer a mi hijo de  nuevo a la vida?" 
 
El hombre en vez de despacharla o razonar con ella, le dijo:  "Tráigame una  semilla de mostaza de una casa donde nunca hayan conocido la tristeza. Nosotros  la utilizaremos para expulsar la tristeza de su vida". 

 

La mujer partió de inmediato en busca de aquella semilla mágica de mostaza.  Se dirigió primero a una espléndida mansión de un barrio residencial,  tocó la puerta, y dijo: 


"Estoy buscando un lugar donde nunca hayan conocido la tristeza, ¿es aquí por  ventura?, esto es muy importante para mi. 
Ellos le respondieron:   Que pena pero usted vino al lugar equivocado, y comenzaron a contarle todas  las cosas trágicas que recientemente les habían ocurrido.

 La mujer se dijo a si misma:  ¿Quién mejor que yo con toda mi desgracia para ayudar a estas pobres y desafortunadas personas?  Ella se quedó para consolarlos y luego partió de nuevo  en búsqueda de la preciosa semilla, en una casa donde nunca hubiera acontecido  ninguna tristeza. 

Pero, a cualquier parte donde ella iba, sea palacios o   chozas, ella siempre encontraba algún caso de tristeza o dolor.  Finalmente quedó tan ocupada en consolar el dolor ajeno, que se olvidó de la búsqueda de la semilla mágica, sin darse cuenta que en realidad el hecho  de consolar a otros, había expulsado la tristeza de su corazón y de su vida. 

Piensa que si tu dolor es fuerte hay personas que sufren más y que necesitan de todo el cariño que podamos brindarles: así que busca la semilla de mostaza para combatir la tristeza. 
 



De toda piedra en nuestro camino podemos aprender algo.  Sé feliz

Flores de Bach

Mustard. Para las personas propensas a sufrir períodos de melancolía o aún de desesperación, sintiendo como si una fría nube negra les eclipsara y les ocultara la luz y la alegría de vivir. Además, muchas veces les resulta difícil encontrar una razón o explicación para esos estados repentinos. Bajo estas condiciones, es prácticamente imposible mostrarse feliz o alegre. Depresión

La tristeza no es negativa en origen sino que es un mecanismo de recogimiento interior que sirve para reponerse de pérdidas dolorosas. La toma de esta esencia puede ayudar a gestionar frustiferamente esta emoción.

Síntomas claves del estado Mustard De repente se presentan períodos de profunda melancolía sin causa aprente, y tal como vienen se van.

 
Mustard es para las depresiones que aparecen repentinamente sin ninguna razón aparente y que, tal como vienen, se van. Esta tristeza puede ser muy profunda; es como la caìda de una niebla fría y oscura, que cubre todo y destroza la alegría normal. El que lo padece está completamente absorvido por esta tristeza y es incapaz de quitársela por voluntad propia. 
 
El potencial positivo de Mustard es el retorno de la alegría, apoyado por una estabilidad y una paz interior que no se pueden debilitar ni destrozar sean cuales sean las circunstancias.

Evolución:
- Aceptación serena de cientos momentos, porque siempre se van como han venido.
- Capacidad de acoger la crisis como un momento de reflexión y de profundidad interior. Con claridad interior, serenidad y estabilidad.

 
Afirmaciones negativas:

- A mi alrededor solo hay oscuridad.
- Me siento invadir por la tristeza y el pesimismo
-De buenas a primeras, la melancolía envuelve a la personalidad como una nube negra.

Afirmaciones positivas:
- Dentro de mi tengo tanta luz que ilumina todo mi ser y expulsa la tristeza y las dificultades.
- Pasará también este momento y después será todavía más fuerte y lúcido porque del sufrimiento se aprende mucho.
 
No intentes reprimir la melancolía a la fuerza o luchar contra ella, siente ese estado de ánimo y permite que pase escuchando música, paseando o haciendo cualquier ejercicio de relajación, encarga un preparado de flores de Bach, permítete unas sesiones de reiki y de meditación. Cada día aprendemos más de nosotros mismos.