¿Cómo utilizar los aceites esenciales?


Todo tu cuerpo en contacto con su esencia pura
 Los aceites esenciales puros, derivan de la destilación de la planta para obtener su esencia, su principio activo en alta concentración. Este principio activo, no solo tiene propiedades aromáticas (el aroma es solo una de sus propiedades), sino también terapéuticas, y de hecho esa es la razón principal por la que se usan estos aceites concentrados.

Extracción:
Los aceites esenciales se pueden extraer de las raíces, flores, tallos o frutos de las plantas. Se utilizará en cada especie la parte de la planta que contenga más concentración de principio activo. El principio activo se obtiene por distintos métodos: Destilación, maceración, presión... Para obtener 10ml. de aceite esencial puro se emplean en muchos casos varios kilos de su planta.
 

Los aceites esenciales NO son...:
 Los aceites esenciales no son perfumes ni esencias de olor, su aroma es solo una de sus características y propiedades. Sobre todo es importante aclarar que este tipo de aceites no se deben utilizar en quemadores, ya que sería un desperdicio porque como decimos no son solo aromas, y además al quemarlos algunos perderían sus propiedades beneficiosas. Existen difusores especialmente diseñados para aromaterapia y los aceites esenciales, pero siempre tendrán mayor efectividad si entran en contacto con la piel. Los aceites esenciales son productos terapéuticos.

¿Cómo utilizarlos?
Como contienen el principio activo de la planta de la que proviene, lo mejor es que entren en contacto con la piel directamente, y al frotar o masajear, sus partículas también entran en contacto por la nariz, por lo que todo el cuerpo se impregna de sus propiedades. Al ser muy concentrados se deben usar con precaución y en muy poca cantidad, con 3 ó 4 gotas se pueden dar unas friegas en el pecho, por ejemplo, o en alguna zona dolorida, en las articulaciones, en cicatrices, etc., siempre atendiendo a las propiedades de cada aceite esencial.
También puedes añadir unas gotas de aceite esencial a tu leche corporal o a tu crema hidratante facial, así como diluir 2 ó 3 gotitas en agua caliente, mojar con ello una toalla o paño y ponerlo sobre la zona que quieras mejorar durante 5 - 10 min.

¿Se pueden ingerir?
 Algunos, como los digestivos (por ejemplo el de Bergamota), se pueden ingerir en forma de gotas disueltas en alguna bebida o mezclados con miel por ejemplo, pero por regla general se recomienda no ingerirlos a no ser que lo indique un terapeuta porque algunos de ellos pueden resultar tóxicos dada a su alta concentración y dependiendo de su composición química.
Por regla general, cuando necesitamos ingerir los aceites esenciales lo hacemos en forma de tintura. Las tinturas contienen también el principio activo puro de la planta, pero ha sido obtenido por maceración en alcohol y están especialmente elaboradas para que podamos ingerirlas. Por ejemplo la tintura de Cola de Caballo nos asegurará la eliminación de líquidos de una forma natural y muy eficaz con tan solo ingerir 20-30 gotas de su tintura al día. Ver más información acerca de las tinturas

Aceites base o aceites portadores
 Otra manera de administrarlos es mezclándolos con lo que se llaman Aceites Base o aceites portadores (de coco, jojoba, germen de trigo o almendras dulces, por ejemplo), que son aceites hidratantes y suaves que van bien con casi cualquier otra esencia pura. Los aceites base se pueden utilizar en más cantidad ya que su propiedad más destacable es que son nutritivos e hidratantes. Se suele preparar 1/2 vasito de aceite base, al que se le añaden unas gotitas de aceite esencial, y con ese preparado se puede masajear el cuerpo durante varios días después de la ducha para activar la circulación por ejemplo, o antes de dormir para conciliar mejor el sueño, como decimos, cada esencia tiene sus propiedades. El preparado que sobra se debe guardar en un frasco oscuro y de cristal para poder utilizarlo en otra ocasión.

Aceites esenciales para problemas respiratorios
 Si se trata de problemas respiratorios, es mejor realizar vahos o te des unas friegas en el pecho con un par de gotas. Para estos problemas no se deben utilizar humidificadores (en contra de lo que mucha gente piensa), porque un ambiente húmedo puede congestionar más. Lo que si es recomendable es realizar vahos con agua caliente y unas gotas de alguna esencia broncodilatadora (menta, romero, eucalipto, llantén...), pero solo durante 5-10 min, 3 veces al día.

Es muy importante la pureza y calidad de estos aceites, puesto que al igual que penetran en la piel y el torrente sanguíneo sus principios activos beneficiosos, si este aceite o la planta de la que proviene contiene residuos químicos de pesticidas o fertilizantes, también van a penetrar en nuestro cuerpo y nuestro sistema respiratorio. Como siempre, os recomendamos utilizar este tipo de productos naturales de producción ecológica certificada, con el fin de asegurar su cantidad y calidad de principios activos y sobre todo asegurarnos de que no contienen productos químicos perjudiciales para nuestra salud.

PRECAUCIONES:
  • Si estás embaraza, consulta con tu médico o terapeuta sobre el aceite esencial que puedes o no utilizar. Existen algunos especialmente recomendados en caso de embarazo, como el de jengibre que elimina las náuseas. Como norma general, deberás utilizarlos por vía externa y diluidos en aceites base o portadores o en cremas neutras.
  • Debes mantener el aceite esencial siempre fuera del alcance de los niños.
  • No ingieras el aceite esencial a no ser que te lo recomiende un terapeuta o conozcas bien sus propiedades y efectos.
  • Si tienes la piel sensible o padeces de múltiples alergias, testea una pequeña cantidad de aceite en tu piel antes de su utilización.