Reiki para la depresión

Reiki ayuda a cambiar las conductas y actitudes no deseadas. Trabaja sobre la causa de la dolencia o enfermedad física o mental. La depresión suele tener como resultado una bajada de los niveles energéticos de la persona.

Corto Plazo Efecto paliativo. Alivia los síntomas de la depresión, el cansancio, el estrés, dolor, etc...  Además, sube los niveles energéticos del paciente. Este efecto se suele notar a partir de la primera sesión.

Largo Plazo Sanación de la causa. Consideramos que las enfermedades tienen un origen emocional o de desequilibrio del ser. Reiki ayuda a trabajar con la causa del problema y no solo los síntomas. Aún cuando la causa parece estar fuera de nuestro control (un problema laboral, por ejemplo), nos ayuda a cambiar nuestra actitud hacia esa causa.

 Desde nuestro punto de vista una depresión no es causada por un problema, sino por nuestra actitud frente a ello o nuestra manera de verlo y las emociones que hemos asociado a dicha situación. Cuando cambia tu actitud hacia la vida los problemas externos parecen desaparecer también, aunque puedan continuar ahí ya no te afectan.

Reiki canaliza la energía que nos rodea hacia el paciente, aumentando su fuerza personal y sus ganas de seguir luchando. Al mismo tiempo nos equilibra, permitiéndonos visualizar nuestros problemas de una forma más realista.

 Tipos de depresión

Para depresiones en adolescentes, por ejemplo, en la mayoría de los casos no hay una "causa" concreta, es simplemente la manera que ese adolescente tiene de ver la vida. Cambiando su actitud hacia la vida, se elimina la depresión.


En casos de depresión durante el embarazo, post parto y post operatorio, por ejemplo, el paciente se suele encontrar cansado y con poca fuerza. De nuevo, la terapia actúa subiendo los niveles energéticos de la persona.


 
Cuando la depresión es causada por dolor crónico, Reiki ejerce una doble función. Todos hemos tenido la experiencia de sentirnos debilitados a causa de un dolor crónico, aunque solo sea un dolor de muelas. Primero actúa sobre el dolor en sí y segundo, sube el nivel energético de la persona debilitada.


En casos de pacientes con VIH, (SIDA) la terapia como tratamiento complementario es muy eficaz para aumentar el sistema defensivo del paciente mediante una combinación de mejora física y psicológica; el paciente se siente más fuerte, más capacitado para luchar contra la infección.



 Insomnio: Reiki produce una gran relajación durante y después de la sesión.


 Ansiedad: Por una parte, equilibra nuestro sistema energético, ayudando a eliminar la sensación de ansiedad causada por un desequilibrio en nuestro ser. Por otra parte, cambia nuestra manera de afrontar nuestros problemas y nos permite abordar los desafíos de la vida desde un punto de vista positivo; dejamos de intentar resolver problemas con "dosis de ansiedad".


 Cansancio: Eleva nuestros niveles energéticos y disminuye el cansancio. Esto a su vez aumenta la capacidad para superar la depresión.


Aún cuando se considera la depresión como un síntoma de otra patología (enfermedad, adolescencia, menopausia etc.) Reiki funciona. Ayuda al paciente con el síntoma y al mismo tiempo trabaja sobre la causa.



Reiki funciona independientemente de las creencias del paciente y su capacidad de tratar su propia dolencia . Cuando recibes Reiki, no necesitas hacer nada, ¡Reiki lo hace todo! pero siempre se necesita tu deseo de estar bien, es tu voluntad.